Decidimos coger las alforjas y cargarlas con todo lo necesario para un par de días, tienda de campaña incluída, y coger el primer tren hacia el Delta de l'Ebre. Santi, Agustín, Oriol y Yoli me acompañaron en esta bonita ruta.
Llegamos a L'Aldea tras bajar del tren y tomamos dirección a Amposta, donde una vez llegados seguimos el margen derecho del río Ebro unos cuantos kilómetros hasta llegar a un pequeño ferry que nos cruzó el río. Seguimos entonces por el margen izquierdo hasta la desembocadura del río Ebro. La vista era impresionante.
Antes de ir para el camping nos fuimos a dar un bañito a la playa, a relajar las piernas, hasta que al empezar a ponerse el sol aparecieron los mosquitos más grandes que he visto jamas, pero cientos de ellos, con lo cual salimos pitando hacia el camping.
El día siguiente lo dedicamos a retornar a L'Aldea entre campos de arroz y otros cultivos. El terreno era llano, pero el viento dificultaba a veces el pedaleo.
En fin, un par de días sobre el sillín de ecanto y en buena compañía.