¿Porqué conducir una moto? ¿Para poder aparcar en cualquier sitio y evitar retenciones? ¿Para ligar? ¿Para ir fresquito en verano?... Conducir una moto es algo más. Son sensaciones. Es una perfecta compenetración con un motor sobre dos ruedas.

¿Peligro? Sí, evidentemente. Dicen que hay dos tipos de mototristas: el que se ha caído alguna vez y el que se caerá. En las manos del motorista está adaptarse a los factores, humanos o no, de su entorno y confiar a Dios o al destino o al azar lo que uno no puede controlar. Para ello se desarrolla el sexto sentido de los motoristas, un tipo de intuición que hace que te anticipes a los inprevistos por pequeños detalles: actitudes de los conductores del entorno, trazado de la calle o carretera, una mirada de un peatón, la policía, una ambulancia... Quien disfruta de las motos no necesita correr, o al menos, no siempre. Sabe apreciar la estética de las máquinas que se paran a su lado en cada semáforo y no necesita picarse con nadie al ponerse la luz verde.

Estos han sido mis amores, pero uno siempre le está echando el ojo a la próxima maquina que piensa en comprarse...

Yamaha Neos 49 cc
Honda CB Two Fifty 250 cc  
Honda CBF600S

Aquí dejo unos videos de Utube para todo aquel que no haya tenido el placer de disfrutar una moto.