
Una fotografía es algo especial, algo más allá de un registro de niveles de luz reflejados por una zona del espacio durante un momento. Son sensaciones, pequeños bahúles de recuerdos y cajas de muñecas de los que sólo tiene la llave el corazón de cada uno de sus intérpretes: el autor, el protagonista y el espectador.
No sé cómo describirlo, quizá romanticismo, aquello que me ancla a seguir utilizando la fotografía analógica. Será la intensidad del momento en el que veo los resultados de aquello que intenté plasmar, con decepciones y sorpresas... o el tacto del papel fotográfico que hace un poco más tangibles los recuerdos evocados tras una ojeada a una fotografía.
Con todo, es una manera que tengo de expresar mi punto de vista de lo que me rodea y de lo que me parece bello, no sólo estéticamente, también conceptualmente. Esta es una selección de algunas de mis fotografías agrupadas por colecciones.