Me paro en un semáforo, ya bien sea con el coche o con la moto, y entonces me doy cuenta de que la persona del vehículo de al lado me mira de una manera extraña, como sorprendido. Derepente me sorprendo aporreando rítmicamente el bolante del coche o el depósito de la moto... música y ritmo recorren mis venas. Aunque sigo sin entender como puedo ser tan patoso bailando... en fin, será genético.

Aquí dejo algunos enlaces sobre la música y sobre mi.

Mi música
La canción del mes